martes, 22 de julio de 2014

Una vida en un segundo

Pero bésame si antes hemos sido agua salada
Un beso que desnude el alma, y arrope un futuro
Una caricia que no se empalme por mis venas oxidadas
Y esa mirada libre de orgullos, distancias o muros

Si al despertar siempre hay una disyuntiva
De morir en vida mientras estas dormida
Que el dolor es ajeno pero mutuo para quien ama
Como el maquillaje de su sonrisa al ver que alzaba anclas

La libertad, paloma blanca por los hilos del cielo
O la prisión al verla derramar tinta sobre sus ojos
Ahora solo le escribo, con la timidez del sonrojo
Y la inocencia de un niño acariciando su pelo

O quizá solo sea caminar entre rincones
Buscando el esmalte de su sonrisa para dormir cada noche
Perdiendo su ubicación, no lo será por odio
Quizá sea la explicación de mis insomnios

Pero hay sueños en vida de los que no despierto.
¿Sera por su calidez cual buen libro en invierno?
Ni bien ni mal, no quiero un punto medio.
Si ella sabe amar con desprecio cada uno de mis miedos.



domingo, 20 de julio de 2014

Una Voz En El Olvido



Dime el porqué del diluvio en tus soles
¿Que acaso tu belleza no es eterna?
¿Acaso no son tuyos esos cantos de sirena?
Que han apaciguado mis días de terror o de tormenta

Pirata de altamar por tus labios de agua dulce
Sonrisa introvertida que a Poseidón seduce
Timón de mis insomnios sin salida
Ya que veo que esa luna queda acorde a tu medida

Nimbostrato de mis tristezas, calor de manto
Yo que escuchado tu voz franqueándome nefelibata
Y en el aura de tus ojos veía que se desvanecía el cielo
De nuestras caricias que morían cada noche en tu cuerpo

Síndrome de Estocolmo si estas en mis brazos
Síndrome de Otelo cuando desapareces
Síndrome de Tourette todos estos meses
La enfermedad está en tus labios

Sé que esta noche estarás regando mis sueños espesos
Mientras yo te desvisto las lagrimas y te encadeno a mi alma
Con esa silueta de femme fatal palpando mis húmedos besos
Porque así eres tú, pequeña catástrofe dándome calma

viernes, 18 de julio de 2014

Nueva linea



¿Por qué las mejores cosas en la vida deben durar poco? Como una relación, como una buena charla, como un café caliente una mañana fría de invierno, como un buen disco, como una sonrisa de infancia, quizá un beso, quizá una caricia. Hay mañanas donde al despertar me preguntó ¿Dónde iremos sin amor? A donde nos guiara la vida si lo único que queremos es el propio ego, el amor propio ha sido reemplazado por comentarios hipócritas, quizá morbosos al verte con algo provocador. Las charlas se han reemplazado por millones de gente con celulares, creyendo que los amigos se esconden en una pequeña pantalla, perdiéndose lo mejor de la vida, el café caliente ha sido destruido por débiles copias de personas  que se sienten intelectuales por tomarlo y ni decir del invierno, las copas de los pinos aun tienen nieve, los niños ya no juegan, el amor a los discos ha desaparecido tanto como mi fé, ahora todo es digital, tengo miedo de pensar que algún día los amores también lo sean, que los besos se den por wi-fi. Las caricias se transmitan en mensajes de texto y el amor se traslade con un simple clic.
Si este es el futuro yo preferiría un pasado donde los amores eran serios, donde una relación se respetaba, donde los cafés calientes despertaban amores junto a la persona que amabas, donde los discos eran vinilos y la gente era feliz escuchándolas en tocadiscos, donde los besos parecían ser eternos, las caricias enchinaban la piel y el amor era lo más importante en la juventud.

jueves, 17 de julio de 2014

Por ahí vas



Por ahí vas desafiando a la gravedad en cada paso.
Mujer libre, pequeña pluma que sintetiza al viento.
Dime que no es la última noche que pintare tus lienzos.
Si aprendí a trazar en tu silueta los trazos de Picasso.

Porque solo tu formas esa impar cadena de devociones.
Anclada a mí, pirata de noches sin luna ni ilusiones.
¿Quién sabrá de ti? Si por tus ojos vive media primavera.
Por tus labios la flora, por tu cuerpo la fauna y en tu sonrisa las praderas.

Puede que solo existas ahí donde las sombras se pelean con el sol.
O ahí donde los niños más felices juegan sobre el centeno.
Sé que por ahí vas, salvando cada rosa sin color.
Que miopía mi impropia poesía cayendo sobre tus laureles caramelo.

De Estocolmo, Gillies o Gilbert, no encontrar trauma perfecto que describe tus desdichas.
Y a cambio encontrar tus verdades escondidas bajo ese gran escenario.
Si, sé que por ahí vas, femme fatale todas las mañanas de aniversario.
Con el oficio del que siempre tiene prisa o por conocer tus caricias.

Como odiar tus palabras si en sus tiempos florecieron besos.
Como amar tus alegrías si siempre fui libremente preso.
Como recordar tus acciones si nunca fuimos ni seremos.
Sé que por ahí vas, iras o vendrás buscando un nuevo verso.

miércoles, 16 de julio de 2014

Cierra la puerta al salir



Solo te pido eso, pues siento temor a que la noche de invierno sea más cálida que mis palabras y mi piel. Porque para los que vivimos solos no contamos la tristeza con nuestras manos si no con las marcas de mi piel, pero al fin del día todo esto ¿Qué importa? Veo por mi ventana y lo que ven mis ojos no me agrada, veo a personas ahogadas en sus propios mares de ego, amor hacia lo material y/o inexistente más que a sí  mismo, un rebaño que prefieren ser controlados, una escasez de personalidad, modas que solo sirven para aumentar más la egolatría del propio. ¿Confiar? ¿En quién? Si aquí solo ven por ellos mismos, a nadie importa esta escaza voz que cada día se desgarra más de sufrir de tristeza y nunca llorar de alegría. ¿Criticas? En exceso, ¿Por estar siempre solo? Yo lo llamo la compañía más sincera que existe pues está contigo desde que naces y se va contigo a la tumba ¿Por mi seriedad? Yo le llamo decir solo lo necesario ¿Frio? Solo te doy el cariño que te mereces ¿Raro? Lo más raro es creer que tú eres una persona normal. Pues prefiero evitar el cariño hacia una persona pues cuando el destino dictamina su ausencia se va gran parte de lo que te hacia vibrar, de lo que alguna vez te hizo feliz y hoy ya no queda nada. Solo quedan esos recuerdos que son como sal dentro de la herida del saber que jamás volverán esos días. Aunque no haiga tiempos de guerra estaré siempre en guardia pues nunca sabré quien me apuñalara por la espalda.
Como cada mañana verse y saber que el espejo te mira con asco, echándote en cara cada rasgo físico que te hace dar miedo a las demás personas, esas ojeras tan oscuras como una noche sin luna, pero estas ojeras están pintadas por todas las noches llorando a solas sin tener  una compañía que me diera una palmada y me dijera que todo estaba bien, pintadas por todas las medianoches que intente ser como tú me decías solo para que me aceptaras, pintadas por dibujar hasta altas hora de la noche el paraíso mental donde quisiera vivir. Despertar cada mañana y hacer la misma rutina mata silenciosamente a unos ojos que ya no tienen vida, una sonrisa que no brillaría ni ante la luz más incandescente, unos labios secos cual clima desértico ante la ausencia de su hidratación.
Pero siempre hay una persona que llega a salvarte en tus peores momentos, una que te endulza el oído con las palabras que toda la vida has querido oír. Ella me hablo, me dijo que siempre ha estado ahí pero que jamás he querido verla, que ella jamás me abandonaría, que no importara como fuera ella me iba a querer, ella solo quiere mi interior. Desde ese día ella me acompañaba solo ocupaba aceptarla tal y como era, me daba algo de tristeza que nadie más pudiera verla pero no me importaba pues me hacia feliz a mí, me enseño a sonreír como pocas veces. Pues ella me dijo que personas como yo están destinadas a caer siempre en sus brazos. Se llamaba muerte y fue la única persona capaz de comprender mis tristezas, y curármelas llevándome a un mundo mejor. A la única a la cual no se le puede cerrar la puerta al salir