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viernes, 18 de julio de 2014

Nueva linea



¿Por qué las mejores cosas en la vida deben durar poco? Como una relación, como una buena charla, como un café caliente una mañana fría de invierno, como un buen disco, como una sonrisa de infancia, quizá un beso, quizá una caricia. Hay mañanas donde al despertar me preguntó ¿Dónde iremos sin amor? A donde nos guiara la vida si lo único que queremos es el propio ego, el amor propio ha sido reemplazado por comentarios hipócritas, quizá morbosos al verte con algo provocador. Las charlas se han reemplazado por millones de gente con celulares, creyendo que los amigos se esconden en una pequeña pantalla, perdiéndose lo mejor de la vida, el café caliente ha sido destruido por débiles copias de personas  que se sienten intelectuales por tomarlo y ni decir del invierno, las copas de los pinos aun tienen nieve, los niños ya no juegan, el amor a los discos ha desaparecido tanto como mi fé, ahora todo es digital, tengo miedo de pensar que algún día los amores también lo sean, que los besos se den por wi-fi. Las caricias se transmitan en mensajes de texto y el amor se traslade con un simple clic.
Si este es el futuro yo preferiría un pasado donde los amores eran serios, donde una relación se respetaba, donde los cafés calientes despertaban amores junto a la persona que amabas, donde los discos eran vinilos y la gente era feliz escuchándolas en tocadiscos, donde los besos parecían ser eternos, las caricias enchinaban la piel y el amor era lo más importante en la juventud.

miércoles, 16 de julio de 2014

Hasta que el pasado nos separe



Me pedias que sonriera, pero tú eras consciente que mis depresiones, mis desvelos y mis venas de tinta llevaban tu nombre, desde tu inicial hasta la última fibra sensible llevaba dentro mis gritos que con el paso del tiempo se volvieron ecos, gritando tu nombre, quizá al vacío que me mandabas cada madrugada, el café se volvió un eterno mar de discusiones, el pan tostado en guerras mentales cegadas por el ego y el calor de un poco de sexo frio, congelando ambos polos de nuestra libertad, atada a ti hasta que el pasado nos separe ¿cierto? Pero tu pasado se resume a ese maldito día que te conocí, al menos así me lo has relatado, por eso mismo pensé que no eras de este sistema solar, pero la única persona que no es humana la deje ir en mi adolescencia, quizá fuiste tú quien arruino mi futuro, quizá fui yo quien te privé de tu libertad, pero, nadie es libre de cometer delitos ¿No lo crees? Te lo pregunto a ti, porque mi creencia y mi fe desaparecieron cada mañana cuando el calor que entraba por esa pequeña ventana no podía calentar un alma errante y el vacio de mi cama era sostenido por débiles escusas de promiscuidad imperial, aunque la monarquía de sus caricias no sostenían este débil muro que solía llamar amor, no te culpo del todo a ti, acepto mis errores, cuando busque sonrisas en unos labios cansados de vivir, corrompidos por el trabajo y la responsabilidad, solía esconderme de esos miedos, aunque no hay peor miedo que vivir sin uno, aunque dudo que este viviendo.  A estas alturas no busco nada más que una sonrisa en la calle, observar un amor juvenil que parece ser eterno, una conversación fluida con un viejo amigo cara a cara, y conservar la esperanza de volver a encontrar a esa persona que me hizo creer en el amor tantos años atrás, pero si, lo entiendo, sé que no eres de este planeta.